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La incertidumbre y los desafíos propios de la vida a veces pueden limitar momentáneamente nuestro gozo, pero con todo podemos gozarnos en Dios.

Esta es uno de mis libros favoritos de las escrituras. Habacuc, el profeta Hebreo al que poco se le conoce, escribe a mí parecer uno de los versos más edificantes del antiguo testamento. Habacuc vivió en el reino de Judá e hizo al igual que otros profetas preguntas sinceras al Señor que reflejaban su preocupación por el pueblo, al no entender como Dios permitiría que una nación malvada y perversa destruyera Judá. El Señor le recuerda que sus planes para su pueblo aun no se han completados y que la justicia de Dios en algún momento caerá sobre los malvados.

Habacuc nos recuerda que “el justo por su fe vivirá” (Habacuc 2:4). La invasión de los caldeos agravaría los pesares de su pueblo que principalmente vivían de la agricultura, pero el Señor los insta a tener paciencia, les promete que si tienen fe y confían en Él vivirán, que el verdadero sustento no dependía de la tierra o de la agricultura, sino de la dependencia hacia Dios.

Todos en algún momento de la vida tendremos  la oportunidad de decidir confiar en las palabras de los hombres o poner nuestra confianza en Dios y su palabra, no está demás decir que estos últimos son los más bendecidos y prosperados.

Tanto en la Biblia y el Libro de Mormón, están llenos de relatos de hombres y mujeres que confiaron en Dios y logran grandes cambio en la humanidad, como Noé, Abraham, Moisés, Nefi y un largo etcétera.

A veces la escases puede llegar a limitar momentáneamente nuestro gozo, entonces ¿Cómo podemos permanecer fuertes en momentos incertidumbre? La respuesta la encontramos aquí, en el libro de Habacuc “Aunque la higuera no florezca ni en las vides haya frutos, aunque falle la cosecha del olivo, y los campos no produzcan alimento, y las ovejas sean quitadas del redil y no haya vacas en los establos, con todo yo me alegraré en Jehová y me regocijaré en el Dios de mi salvación”. (Habacuc 3:17-18)

Cuando estás atravesando por dificultades quizás sea difícil hallar gozo, como cuando has perdido el empleo, cuando o tu alrededor destruya tu fe y confianza en el Señor, nos enseña a mirar el fututo con optimismo y con fe en Dios.

Una de las enseñanzas que más atesoro de este pasaje bíblico es que la oración pronunciada pro Habacuc dice que “con todo yo me alegraré en Jehová y me regocijaré en el Dios de mi salvación” Que no importa lo que pase, la decisión de ser felices esta en nuestro poder y no en las circunstancias. Te invito a poner en tu corazón una oración de gratitud al Señor por todo lo que te da, reconoce el amor de Dios en tu vida, para que Él te fortalezca en estos momentos de angustia y «Él “[te] hará andar sobre [sus] lugares altos”. (Habacuc 3:19)

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Author: Patricio Figueroa

Seguidor de Jesucristo y apasionado por su obra ~ Blogger en soypatriciofigueroa.com ~ Director y Conductor en santosconectados.com ~ Administrador de empresas ~ Emprendedor ~ 35 años ~ Casado ~ Padre de 3 Hijos ~ Pescador Deportivo.

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