Comparte este mensaje

Muchas veces nos preguntamos ¿Dios escucha nuestras oraciones? y si las escucha ¿Las contesta? Nuestro Padre Celestial responde las oraciones en su infinita sabiduría, solo debes confiar en Él y te bendecirá a su manera y a su tiempo.

Cuando los misioneros me estaban enseñando el evangelio restaurado de Jesucristo, estos jóvenes muchachos  me invitaron a orar y preguntar al Señor si debía bautizarme. Cuando llego la noche ese día y estando acostado en mi cama con la luz apagada, me dispuse a orar y elevar una súplica que revelara una respuesta para mí, al abrir los ojos en la inmensa oscuridad de la noche sentí la presencia de Dios en mi vida como nunca lo había sentido y me invadió una sensación de seguridad y paz que jamás había experimentado, Él me había escuchado y por primera vez sentí que Dios había respondido mi oración.

Cuando oras te estás comunicando directamente con nuestro Padre Celestial, quien te creo y te ama sin medida, el desea que expreses los sentimientos de tu corazón, tus penas, alegrías, desafíos y dificultades, no importa donde y cuando lo hagas, solo desea que confíes en Él.

En el Libro de Mormón el Profeta Enós tuvo una hermosa experiencia al hacer un esfuerzo por lograr una comunión con Dios y para buscar su voluntad.

Y mi alma tuvo hambre;
y me arrodille ante mi Hacedor, y clamé a Él con potente oración y súplica por
mi propia alma; y clamé a Él todo el día; sí, y cuando anocheció, aún elevaba
mi voz en alto hasta que llegó a los cielos.

Enós 1:4

Cuando se ora de esta manera las oraciones llegan a los cielos y Dios las escucha, y se preocupa por ti, por tus seres queridos e incluso por tus enemigos. Mientras más hables con Dios más paz hallaras en tu vida y desarrollarás una relación más cerca y de confianza con Él. Asimismo, cuando ores confiesa tus errores, tus equivocaciones para que puedas sentir que tus pecados te son perdonados y que eres bendecido (Enós 1:5)

Cada vez que hables con Él exprésale tu agradecimiento por la vida y por todo lo que posees, ora por las necesidades de los demás, invoca bendiciones para tu prójimo, eso se llama súplica y cada vez que ores, derrama tu corazón en agradecimiento, teniendo una conversación sincera y tu fe en el Señor comenzará a ser inquebrantable (Enós 1:11)

A veces las oraciones son contestadas de inmediato, como Ana quién oró fervientemente para que Jehová le concediera un hijo y Él se acordó de ella y concedió la oración de su corazón (1 Samuel 1). Otras veces demoran un poco más de tiempo, como cuando María y Marta van donde Jesús a decirle que Lázaro estaba enfermo, sin embargo el Maestro dijo que estaba muerto, les hizo esperar y al 4to día llego, resucitándolo de entre los muertos (Juan 11). Otras veces las respuestas que buscamos a esas fervientes oraciones nos se dan en esta vida como es el caso del Apóstol Pablo que le fue dado un aguijón en la carne y el cual rogó 3 veces al Señor que se lo quitará no siendo concedido por Él (2 Corintios 2).

Pero no te desanimes, con el tiempo aprenderás que Dios tiene para ti mayores bendiciones de las que esperabas en un comienzo. Ten la seguridad que Dios te bendecirá a su manera y a su tiempo.

Dios te ama, el es un Padre amoroso y omnisciente, el es perfecto y responde tu oraciones perfectamente de acuerdo con su infinita sabiduría, confía en Él ¡No te rindas! Continúa orando, sigue conversando con Él ¡Dios te ama mucho y quiere lo mejor para ti! Él es un amigo fiel que está disponible para ti las 24 horas, los 7 días de la semana y los 365 días del año.


close

Sé el primero en saber cuando compartimos un nuevo artículo

Suscríbete a nuestro boletín y únete a otros 1863 suscriptores.
Acepto las políticas de privacidad *

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

Suscríbete a nuestro blog y únete a otros 1863 suscriptores.
Recibirás nuestras reflexiones en tu correo. Solo enviaremos artículos de gran valor ¡Lo prometo!

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

Acepto las políticas de privacidad *
Comparte este mensaje

Deja un comentario