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A veces podemos sentir que estamos pasando momentos de oscuridad en la vida, pero Jesucristo es la luz que disipa, es quién transforma nuestra oscuridad en luz y nuestro llanto en gozo.

El Libro de Mormón relata que cuando Jesucristo fue crucificado, hubo una densa oscuridad sobre toda la faz de la tierra, donde podían sentir el vapor de tinieblas, y no podía haber luz a causa de la oscuridad. Las escrituras dicen además, que duró por el espacio de tres días, donde no se vio ninguna luz, y que grandes fueron los gemidos del pueblo por motivos de las tinieblas y la destrucción que les había sobrevenido. (3 Nefi 8:20-23

Cuando leía estos pasajes, me recordaba de las muchas veces que he sentido esa densa oscuridad en mi vida, donde la desesperanza me ha embargado, donde ese vapor de oscuridad es tan denso que no me ha permitido ver la luz. He llagado a sentirme tan agobiado por el peso de las tormentas por las cuales he tenido que pasar, que he llegado a pensar que eso no terminarán nunca.

El apóstol Pablo en la carta a los Efesios enseñó: .

“Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes”

Efesios 6:13

Me encantan estas palabras de Pablo porque nos anima a permanecer, a perseverar, a luchar, a mantenernos con una fe firme en el Señor Jesucristo. Dios nos ha dado todo los implementos para vestirnos y defendernos en el día malo. Es en estos momentos de oscuridad cuando debemos buscar la fuerza del Señor, pero para poder adquirirla se hace necesario buscarlo a través de la oración diaria, de la lectura de las escrituras, del arrepentimiento constante y de guardar sus mandamientos. Y cuando hayas hecho todo esto, permanece firme, porque al final todo pasará y llegará la luz a tu vida nuevamente.

Cuando hacemos estas cosas, entonces recibimos de Dios su guía y su ayuda para combatir ese vapor de oscuridad en el que te puedas encontrar, Jesús está contigo en esos momentos, no desmayes, no bajes los brazos, sigue luchando, no estás solo, El maestro toma de tu mano y va junto a ti en medio de tu oscuridad, Él lo ha prometido y el Señor cumple sus promesas, Él ha dicho:

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”

Mateo 11:28

Más adelante, en 3 Nefi 10 nos dice que luego de los 3 días y cuando llegó la mañana, la oscuridad de disipó y cesaron las lamentaciones y los llantos, y el lloro se transformó en gozo, y las lamentaciones en alabanzas y en acción de gracias al Señor Jesucristo, su redentor. (3 Nefi 10:9-10)

Jesucristo es la luz que disipa toda oscuridad, enfoca tu vida hacia Él y no te rindas. Jesús quiere que te diga hoy que te ama, que sabe cuánto te esfuerzas, que conoce tus progresos y que sigas adelante, que no estás solo, que sigas perseverando con fe, que la mañana llegará, porque aunque este demasiado oscuro, las luces en tu vida se volverán a encender. Así que busca Jesús  a fin de que la gracia de Dios el Padre, y también del Señor Jesucristo, y del Espíritu Santo, que da testimonio de ellos, esté y permanezca en [ti] para siempre jamás. (Eter 12:41).

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Author: Patricio Figueroa

Seguidor de Jesucristo y apasionado por su obra ~ Blogger en soypatriciofigueroa.com ~ Director y Conductor en santosconectados.com ~ Administrador de empresas ~ Emprendedor ~ 35 años ~ Casado ~ Padre de 3 Hijos ~ Pescador Deportivo.

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