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¿Qué es lo que te preocupa?

¿Cómo te sentirías sino tuvieras que de qué preocuparte en tu vida? A vences las preocupaciones pueden generar estrés y ansiedad, pero Dios puede darte la paz que tu necesitas en tu vida.

“Por nada estéis afanosos; sino sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”.

Filipenses 4:6-7

¿Estás pasando un momento complicado en tu vida?

¿Te preocupa tu salud?

¿Tu trabajo?

¿Tus estudios?

¿Cómo te sentirías sino tuvieras que de qué preocuparte en tu vida? Con esto, no quiero decirte que no debes preocuparte por nada, sino que aceptes que no tienes el control de todo lo que sucede en tu vida.

¿Cuáles son tus necesidades? ¿Crees que Dios no las conoce? Dios sabe de que tienes necesidad, no son desconocidas para Él. Pero en cambio, Él desea que se las des a conocer, que te arrodilles y tengas una conversación sincera, donde expreses los sentimientos de tu corazón. 

Dar gracias por todo lo que ya posees es un muy buen comienzo, aprende a reconocer en tu vida lo que Dios ha hecho por ti.

Dios ha prometido a sus hijos que si expresan sus necesidades, Él los socorrerá y recibirán su ayuda.

Así que ¡Deja de preocuparte! comienza a agradecer a Dios y a exponer tus inquietudes delante de Él. 

Hasta este momento ¿Qué ha provocado en ti la preocupación? La preocupación solo genera ansiedad y estrés, ya que esta siempre fundada en el futuro, no en el presente y suelen estar en nuestra mente, lo que provoca una fuerte carga de ansiedad por querer resolver una situación que no ha pasado o que no sucederá de la manera que lo has pensado. El problema, es que esos pensamientos pueden llegar a controlar tu vida, bajar tu autoestima y de volverte vulnerable.

Piensa en esta pregunta por un instante ¿Tienes algún problema en éste momento? Si analizas bien la pregunta, seguramente llegarás a comprender que no, los problemas siempre habitan en el futuro. Pero la Biblia nos ha enseñado que Jesús no solo da paz, sino que Él es paz. “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo”. (Juan 14:27)

Acepta la paz de Dios en tu vida, la cual significa que si el problema lo puedes solucionar o no, no tiene que porque afligirte. No permitas que el problema te quite tu paz, no tengas miedo, que no se turbe tu corazón, que no altere tu estado de ánimo, confía en Dios y en la grandeza de su poder. Créelo con toda seguridad, porque Dios te ama. 

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Author: Patricio Figueroa

Seguidor de Jesucristo y apasionado por su obra ~ Blogger en soypatriciofigueroa.com ~ Director y Conductor en santosconectados.com ~ Administrador de empresas ~ Emprendedor ~ 35 años ~ Casado ~ Padre de 3 Hijos ~ Pescador Deportivo.

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