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La amargura esta generalmente relacionada con el resentimiento, pero ¿qué es lo que significa? La palabra resentimiento proviene del latín y significa “acción o resultado de volver a sentir un pesar o enojo”. Entonces, la amargura es el resultado de traer a la memoria una y otra vez lo que nos hicieron sentir.

En la carta a los hebreos dice:

“Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios, no sea que alguna raíz de amargura, brotando, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados.”

Hebreos 12:15

Pablo nos advierte que debemos tener cuidado con alguna raíz de amargura que pueda estar brotando en nosotros, pero ¿a qué se refiere con eso?

La raíz no es la amargura, sino lo que nos hirió, lo que nos ofendió. Muchas de las ofensas que recibimos en la vida o la gran mayoría no tienen importancia o la connotación que nosotros le damos. He conocido personas que se han ofendido y alejado de la Iglesia por el solo hecho de que no la saludaron o recibieron un domingo en la capilla como ella esperaba.

Otras veces son palabras o acciones hirientes que causan mucho daño, enconamos ese dolor y lo sacamos a relucir constantemente produciendo un fruto amargo. Mantener ese sentimiento en nuestra mente y corazón es veneno puro que nos está contaminando. Llegando a contaminar  incluso a las personas que nos rodean.

Entonces, ¿cómo dejamos de producir ese fruto amargo? Hay que tener especial cuidado de creer que por experiencias espirituales pasadas estamos en el camino correcto, debemos estar especialmente atentos a no cometer el error de creer que podemos dar buenos frutos de fe con una raíz peligrosa y amarga.

El apóstol Pablo nos da la respuesta en el versículo anterior:

“Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.”

Hebreos 12:14

Pablo nos advierte que debemos dejar de actuar presuntuosamente y creer que podremos alcanzar la salvación con una raíz de amargura. Corte de su vida toda raíz no solo la parte superior de la planta, debe extraer toda raíz por completo, ya que cada parte que quede producirá nuevo brotes de amargura.

Te invito a perdonar a quien te haya ofendido, busca sanar tu interior a través del perdón hacia ti mismo y hacia otros, pide la ayuda a Dios para que el mediante su poder elimine todo dolor que te hayan producido y que te perdone también por todo el dolor que hayas causado producto de los frutos amargos que produjiste.

¡Gracias por estar aquí!

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Author: Patricio Figueroa

Seguidor de Jesucristo y apasionado por su obra ~ Blogger en soypatriciofigueroa.com ~ Director y Conductor en santosconectados.com ~ Administrador de empresas ~ Emprendedor ~ 35 años ~ Casado ~ Padre de 3 Hijos ~ Pescador Deportivo.

One Reply to “Raíz de amargura”

  1. Bety Sánchez says:

    El no perdonar las ofensas de nuestro prójimo nos puede hacer perder tiempo valioso y energía produciendo ese fruto amargo del que hablas, cuando te das cuenta has alimentado tantos malos sentimientos que solo puedes sanar recurriendo a la oración humilde y constante, solo el poder de nuestro Señor Jesucristo puede sanar cualquier amargura

    Responder

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